LUXACIONES

Luxación del hombro:

Este padecimiento se caracteriza por el dolor intenso que el paciente padece e impide cualquier intento de movimiento. El tratamiento de urgencia consiste en una serie de maniobras específicas de tracción, rotación y lateralización de la extremidad que encajarán el hombro, es decir, lo reducen. La reducción inmediata permite un gran alivio al extremo dolor que sufre el paciente. Se requiere relajación muscular y una maniobra confortable por parte del médico al paciente. Se utilizan tres tipos de maniobras: Hipócrates, Kocher y Mothes.

Luxación del codo:

Si sufre una luxación de codo, la atención debe ser inmediata, en la mayoría de los casos el codo puede ser realineado sin cirugía, sin embargo, el impacto que causa el codo al luxarse puede ocasionar fracturas que involucren la articulación, por lo que una intervención quirúrgica es inevitable. En muchos casos, el codo luxado sana solo, y la gran mayoría necesita de un médico para manipular los huesos dislocados, a este proceso se le conoce como reducción. Antes de este proceso, se le administran al paciente analgésicos y antiinflamatorios. En el caso de necesitar cirugía, se toman en cuenta factores como ligamentos desgarrados, nervios o vasos sanguíneos dañados y si alguno de los huesos luxados está dañado.