FRACTURAS

Fractura de la cabeza humeral:

Este padecimiento es frecuente en pacientes de la tercera edad con osteopororsis y en jóvenes con traumatismos de alto impacto, es el único hueso del brazo, consiste en hundimientos o rasgos de fractura que normalmente utilizan un tratamiento conservador. El objetivo del tratamiento es minimizar el movimiento del paciente, la mayoría de las fracturas del húmero proximal se pueden tratar sin operación, el tratamiento consiste en colocar un aparato inmovilizador.

Fractura de la clavícula:

La clavícula conecta al brazo con el resto del cuerpo; es una de las fracturas que se presentan con más frecuencia, la mayoría de éstas se curan por sí solas si el brazo se inmoviliza adecuadamente con un cabestrillo y se le da tratamiento de fisioterapia. En otras ocasiones, si la clavícula sufre un desplazamiento considerable puede ser necesaria una intervención quirúrgica.

Fractura del omóplato:

Encima de cada hombre existe un hueso largo llamado clavícula, el cual se encuentra unido al omóplato. La función de estos huesos es mantener a los brazos en su posición y ayudar a moverlos. Es poco común sufrir una fractura de omóplato, los síntomas de este padecimiento son: dolor extremo al mover el brazo, hombro caído hacia adelante, sentir un hueso que sobre sale de la piel como una carpa. El tratamiento es sencillo, suele tratarse con un cabestrillo, una banda que se cuelga alrededor del cuello para darle soporte al brazo en su posición y así inmovilizarlo durante la recuperación. Con ayuda de la fisioterapia se le da al brazo la amplitud necesaria para mejorar los movimientos.

Fractura del húmero:

Es el hueso situado entre el hombro y el codo, una fractura de este tipo puede traer consigo un riesgo; el nervio radial está situado cerca del húmero, puede lesionarse si la fractura se da próxima al lugar donde se encuentran. El tratamiento depende de la gravedad de la fractura, si ésta tiene una angulación y un desplazamiento pequeño, no suele necesitar intervención quirúrgica, de ser así sólo se coloca una férula en el área afectada y el médico determinará la duración del tiempo de recuperación. De ser necesaria una operación, existen dos formas convencionales de tratar este padecimiento, colocar un clavo o una placa atornillada al hueso. El traumatólogo debe de darle una excelente atención a su caso y así poder recomendarle el que mejor se adecúe a su caso.

Fractura del olecranón:

El olecranón es uno de los huesos que forma el antebrazo, tiene suma importancia en la estabilidad del codo, en él se encuentra el tendón del músculo tríceps, principal extensor del codo. Esta fractura, por lo general se le atribuye a caídas donde el codo sufre por el apoyo de la mano al suelo y de la contracción brusca del músculo tríceps. El tratamiento puede ser ortopédico o quirúrgico, dependiendo de la gravedad del caso.

Fractura de la pupracondíleas:

La fractura supracondílea es el tipo más frecuente, el fragmento superior se desplaza hacia adelante, puede perforar la piel y lesionar la arteria humeral. El inferior se dirige hacia atrás y arriba por el tríceps que lo arrastra junto con los dos huesos del antebrazo, el codo presenta una característica angulación hacia atrás, con una notable desproporción de acuerdo al desplazamiento. El tratamiento es quirúrgico consistente en osteosíntesis.